Balandro yo

Balandro yo
EL BALANDRITO, J. SOROLLA
"Regálate como poidas, leutor, e non che digo máis".
A. R. Castelao, Un ollo de vidro.



"-Yo sé quién soy -respondió don Quijote (...)"
Miguel de Cervantes







jueves, 23 de noviembre de 2017

LITERATURA UNIVERSAL: LAS HEROIDAS DE OVIDIO




En Las Heroidas, Ovidio reúne una serie de poemas elegíacos en forma de cartas escritas por célebres personajes femeninos dirigidas a sus enamorados: por ejemplo, destacan las célebres y trágicas parejas: Penélope-Ulises, Ariadna-Teseo, Elena-París, Hero-Leandro, Medea-Jasón, Hermíone-Orestes, Fedra-Hipólito, Deyanira-Hércules, Safo-Faón…


Según nos explica la Eneida de Virgilio, la reina de Cartago, Dido, se enamora de Eneas gracias a las argucias de la madre de éste, Venus. Se enamoran pero, después de yacer juntos en una cueva durante una oportuna tormenta, el héroe de Troya debe abandonarla para cumplir su misión fundacional en tierras itálicas. Dido, desesperada, decide suicidarse. 

De Dido a Eneas (Heroidas, VII 1-24; 133-140) 

Como canta el blanco cisne, cuando la muerte lo llama, tendido sobre las húmedas hierbas en la ribera del Meandro, así te hablo yo, y no porque abrigue esperanzas de conmoverte con mis súplicas. 

Contra la voluntad divina he dado comienzo a esta carta. Pero, puesto que para mi desgracia he perdido ya mi buena fama y la honestidad de mi cuerpo y de mi alma, de poca importancia es perder también unas palabras. 

Tienes decidido, a pesar de todo, irte y dejar a la desdichada Dido, y los vientos se llevarán al mismo tiempo tus velas y tu promesa. Tienes decidido, Eneas, desatar amarras a las naves a la vez que te desatas tú de tu compromiso, y buscar los reinos ítalos, que no sabes dónde están. Y nada te importa la naciente Cartago ni las murallas que van alzándose ni el sumo poder entregado a tu cetro. Escapas de lo que está hecho, persigues lo que está por hacer. Otra es la tierra que debes buscar a través del orbe, otra es la tierra que buscabas. Mas, aunque encuentres esa tierra, ¿quién te la ofrecerá para que la poseas?, ¿quién dará sus campos a unos desconocidos para que se queden con ellos? Otro amor te está esperando y otra Dido a la que engañar de nuevo, otra palabra tienes que dar. ¿Cuándo llegará el tiempo en que fundes una ciudad como Cartago y veas a tu gente desde la altura de un alcázar? (…) 

Quizás incluso, malvado, abandones a una Dido embarazada y en mi cuerpo se esconda encerrada una parte de ti. La desdichada criatura seguirá el destino de su madre y serás culpable de la muerte de alguien que aún no ha nacido; el hermano de Julo morirá junto con su madre y un único castigo arrastrará a dos que están unidos entre sí.

(traducción de Vicente Cristóbal López)
 

.........................

Penélope, hija de Icario y reina de Ítaca, escribe a Ulises, hijo de Laertes, rey de Ítaca.

Querido Ulises: 


Me dirijo a ti, mi amado esposo, con miedo y tristeza. Pasados ya los diez años que empleasteis en el asedio de la ciudad de Troya, y el año que, como imagino, tú, el ejército de Ítaca y los demás ejércitos victoriosos de la Guerra de Troya tomasteis para celebrar vuestra gran victoria. Han pasado ya 15 años desde que partiste de tu querido reino, dejándonos atrás a mí, tu querida esposa y a tu hijo Telémaco. Todos estos años hemos esperado pacientemente, con nuestros corazones henchidos con la esperanza de volver a verte pronto, sentado, de nuevo, en tu trono, aquí en Ítaca. Ambos confiábamos en que tu astucia te sacaría invicto del campo de batalla. Pero, tras esperar tantos años tu regreso, tememos ahora por ti y nos preguntamos que te habrá deparado la suerte.

Desde que llegó aquel mensajero anunciando la victoria de los griegos sobre los troyanos, los meses posteriores, al demorarse tu regreso, decenas de hombres y nobles de los alrededores, se presentaron en nuestro palacio alegando que me amaban y pidiendo, en consecuencia, mi mano en matrimonio. Pero me consta que lo que en realidad aman y desean es sentarse y poseer tu trono y tu reino. 


Sin poder hacer nada, yo y tu hijo hemos tenido que aguantar a estos parásitos todos estos últimos años, ya que nosotros aún creemos que, aunque perdido, sigues vivo en algún lugar de Egeo o del enorme Mediterráneo. Cada noche, ruego a Poseidón, a Hermes y al dios Eolo, por ti, por tus naves, porque tú y tu tripulación regreséis sanos y salvos a Ítaca. Te imploro que, donde quiera que estés, seas raudo en tu regreso. 

Telémaco y yo hacemos todo lo posible para ganar tiempo y no tener que entregar tu reino a alguno de estos hombres que intentan rapiñar todo lo que un día fue nuestro y que ahora, gracias a ellos y su infausta presencia, hacen que nos hundamos en la más oscura de las decadencias. Te ruego que regreses lo antes posible, pues como se retrase demasiado tu retorno a Ítaca, me temo, no quedará nada sobre lo que gobernar. 

Cada día que pasa me cuesta más mantenerme fiel a ti. Envío innumerables plegarias a la diosa Hera, protectora del matrimonio, para que me dé fuerzas y pueda seguir aguardándote como la mejor de las esposas.

martes, 21 de noviembre de 2017

LITERATURA ESPAÑOLA: GRUPO DEL 98



Ilustración de Adolfo Serra

Podemos ver un VÍDEO introductorio sobre esta generación, que completará la introducción de la presentación que os pasé:

http://blocs.xtec.cat/batcast1/2014/05/01/generacion-del-98/

miércoles, 15 de noviembre de 2017

LITERATURA ESPAÑOLA: ANTONIO MACHADO Y JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

TRAYECTORIAS POÉTICAS DE ANTONIO MACHADO Y JUAN RAMÓN JIMÉNEZ:


_Primero comentaréis vosotros algunos poemas de Antonio Machado, contestando a las preguntas que os planteo debajo de cada uno:




Primer grupo de poemas: SOLEDADES, GALERÍAS Y OTROS POEMAS.
I
(El viajero) 

Está en la sala familiar, sombría,
y entre nosotros, el querido hermano
que en el sueño infantil de un claro día
vimos partir hacia un país lejano. 

Hoy tiene ya las sienes plateadas,
un gris mechón sobre la angosta frente;
y la fría inquietud de sus miradas
revela un alma casi toda ausente.

Deshójanse las copas otoñales
del parque mustio y viejo.
La tarde, tras los húmedos cristales,
se pinta, y en el fondo del espejo. 

El rostro del hermano se ilumina
suavemente. ¿Floridos desengaños
dorados por la tarde que declina?
¿Ansias de vida nueva en nuevos años?

¿Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó —la pobre loba— muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar ante su puerta? 

¿Sonríe al sol de oro,
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela henchida?

El ha visto las hojas otoñales,
amarillas, rodar, las olorosas
ramas del eucalipto, los rosales
que enseñan otra vez sus blancas rosas..

Y este dolor que añora o desconfía
el temblor de una lágrima reprime,
y un resto de viril hipocresía
en el semblante pálido se imprime.

Serio retrato en la pared clarea
todavía. Nosotros divagamos.
En la tristeza del hogar golpea
el tictac del reloj. Todos callamos.
  

-Tipo de versos, estrofas, poema.
-Estructura del poema (partes + contenido).
-Temas y motivos (con explicación)
-Significado simbólico de los adjetivos "sombría", "claro", "angosta" y "blanca" (significado connotativo).


XXI

Daba el reloj las doce... y eran doce
golpes de azada en tierra... 

...¡Mi hora! —grité—. ... El silencio
me respondió: —No temas;
tú no verás caer la última gota
que en la clepsidra tiembla.

Dormirás muchas horas todavía
sobre la orilla vieja,
y encontrarás una mañana pura
amarrada tu barca a otra ribera.

-Tipo de versos, estrofa, poema.
-Significado del poema.
-Símbolos que aparecen (con explicación).



LVIII
(GLOSA)

Nuestras vidas son los ríos,
que van a dar a la mar,
que es el morir.
¡Gran cantar!

Entre los poetas míos
tiene Manrique un altar. 

Dulce goce de vivir:
mala ciencia del pasar,
ciego huir a la mar.

Tras el pavor del morir
está el placer de llegar. 
¡Gran placer!

Mas ¿y el horror de volver?
¡Gran pesar!

-Significado del poema.
-Símbolos que aparecen (con explicación).



XXXII

Las ascuas de un crepúsculo morado
detrás del negro cipresal humean...
En la glorieta en sombra está la fuente
con su alado y desnudo Amor de piedra,
que sueña mudo. En la marmórea taza
reposa el agua muerta.
-Explica los elementos modernistas del poema.
-Simbolismo en el texto.



XIII 

Hacia un ocaso radiante
caminaba el sol de estío,
y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río.

Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera
de la cigarra cantora, el monorritmo jovial,
entre metal y madera,
que es la canción estival.

En una huerta sombría
giraban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras el son del agua se oía.
Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.

Yo iba haciendo mi camino,
absorto en el solitario crepúsculo campesino. 

Y pensaba: "¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa
toda desdén y armonía;
hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía
de este rincón vanidoso, obscuro rincón que piensa!"

Pasaba el agua rizada bajo los ojos del puente.
Lejos la ciudad dormía,
como cubierta de un mago fanal de oro transparente.
Bajo los arcos de piedra el agua clara corría.
Los últimos arreboles coronaban las colinas
manchadas de olivos grises y de negruzcas encinas.
Yo caminaba cansado,
sintiendo la vieja angustia que hace el corazón pesado.

El agua en sombra pasaba tan melancólicamente,
bajo los arcos del puente,
como si al pasar dijera:

"Apenas desamarrada
la pobre barca, viajero, del árbol de la ribera,
se canta: no somos nada.
Donde acaba el pobre río la inmensa mar nos espera."

Bajo los ojos del puente pasaba el agua sombría.
(Yo pensaba: ¡el alma mía!)

Y me detuve un momento,
en la tarde, a meditar...
¿Qué es esta gota en el viento
que grita al mar: soy el mar?

Vibraba el aire asordado
por los élitros cantores que hacen el campo sonoro,
cual si estuviera sembrado
de campanitas de oro.

En el azul fulguraba
un lucero diamantino.
Cálido viento soplaba,
alborotando el camino.

Yo, en la tarde polvorienta,
hacia la ciudad volvía.
Sonaban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas obscuras caer el agua se oía.


-Tema principal y/o motivos. 
-Estrofas y versos.
-Estructura del texto.
-Rasgos modernistas.
-Elementos simbólicos.



Segundo grupo de poemas: CAMPOS DE CASTILLA.




A José María Palacio

Palacio, buen amigo,
¿está la primavera
vistiendo ya las ramas de los chopos
del río y los caminos? En la estepa
del alto Duero, Primavera tarda,
¡pero es tan bella y dulce cuando llega!...
¿Tienen los viejos olmos
algunas hojas nuevas?
Aún las acacias estarán desnudas
y nevados los montes de las sierras.
¡Oh, mole del Moncayo blanca y rosa,
allá en el cielo de Aragón, tan bella!
¿Hay zarzas florecidas
entre las grises peñas,
y blancas margaritas
entre la fina hierba?
 Por esos campanarios
ya habrán ido llegando las cigüeñas.
Habrá trigales verdes,
y mulas pardas en las sementeras,
y labriegos que siembran los tardíos
con las lluvias de abril. Ya las abejas
libarán del tomillo y el romero.
¿Hay ciruelos en flor? ¿Quedan violetas?
Furtivos cazadores, los reclamos
de la perdiz bajo las capas luengas,
no faltarán. Palacio, buen amigo,
¿tienen ya ruiseñores las riberas?
Con los primeros lirios
y las primeras rosas de las huertas,
en una tarde azul, sube al Espino,
al alto Espino donde está su tierra...


-Métrica.
-Tema del poema.
-Localización en Campos de Castilla.
-Comentario sobre el paisaje (finalidad, estilo, rasgos modernistas / noventayochistas).


El mañana efímero
La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta,
ha de tener su marmol y su día,
su infalible mañana y su poeta.
En vano ayer engendrará un mañana
vacío y por ventura pasajero.
Será un joven lechuzo y tarambana,
un sayón con hechuras de bolero,
a la moda de Francia realista
un poco al uso de París pagano
y al estilo de España especialista
en el vicio al alcance de la mano.
Esa España inferior que ora y bosteza,
vieja y tahúr, zaragatera y triste;
esa España inferior que ora y embiste,
cuando se digna usar la cabeza,
aún tendrá luengo parto de varones
amantes de sagradas tradiciones
y de sagradas formas y maneras;
florecerán las barbas apostólicas,
y otras calvas en otras calaveras
brillarán, venerables y católicas.
El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero,
la sombra de un lechuzo tarambana,
de un sayón con hechuras de bolero;
el vacuo ayer dará un mañana huero.
Como la náusea de un borracho ahíto
de vino malo, un rojo sol corona
de heces turbias las cumbres de granito;
hay un mañana estomagante escrito
en la tarde pragmática y dulzona.
Mas otra España nace,
la España del cincel y de la maza,
con esa eterna juventud que se hace
del pasado macizo de la raza.
Una España implacable y redentora,
España que alborea
con un hacha en la mano vengadora,
España de la rabia y de la idea.

-Tema y relación con el novenayochismo.


Y el último poema del comentario es el siguiente; pincha en el título, léelo y comenta su contenido en un párrafo:El crimen fue en Granada. 

Por si os interesa... http://www.abelmartin.com/guia/antol/antol.html



_A continuación, leeremos algunos poemas de Juan Ramón Jiménez y también los comentarios que aparecen debajo de cada uno de ellos. Lo interesante es que os deis cuenta de la evolución que experimenta su poesía a medida que va escribiendo su obra: 

Fotografía de
Juan Ramón Jiménez
https://lclhuerta.files.wordpress.com/2009/10/antologc3ada-comentada.pdf

LITERATURA UNIVERSAL: TEATRO GRIEGO

LITERATURA UNIVERSAL




EL TEATRO GRIEGO

Como introducción al teatro griego, del que tenéis bastante información en el libro de texto, vamos a ver este vídeo, que es corto, llamativo e interesante, seguro que os gusta...



viernes, 15 de septiembre de 2017

LITERATURA UNIVERSAL: INTRODUCCÓN

Ilustración de Dan Sipple

INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA UNIVERSAL

(Parte del contenido ha sido extraído de http://www.auladeletras.net/material/lituni01.pdf)

1. PRIMERAS DUDAS QUE SE NOS PLANTEAN...

¿Por dónde empezar una historia de la literatura universal? ¿Podemos, de verdad, llamar a esta asignatura ‘literatura universal’? ¿Ha leído tanto la profesora como para poder aspirar a tanto? Estas son algunas de las preguntas que puede hacerse el alumnado de primero de bachillerato que ha elegido Literatura Universal como materia optativa y que conviene intentar responder desde el principio para que nadie se lleve a engaño. 

Por una parte, debemos pararnos en el concepto de ‘literatura universal’ y afirmar, sin lugar a dudas, que la asignatura no debe llamarse así, entre otras razones, porque aquí vamos a hablar poco de la literatura zulú, precolombina, china o japonesa, por ejemplo. En realidad nos vamos a centrar en las literaturas occidentales más potentes -en volumen- y cercanas, como son la anglosajona, la francesa, la italiana, la alemana, con incursiones en la rusa, la árabe, la japonesa y quizás en alguna otra. Ni qué decir tiene que para intentar explicar las líneas fundamentales de estas tradiciones literarias debemos comenzar por referirnos a las tradiciones antiguas de las que bebe la cultura occidental, es decir: la tradición hindú, la hebrea y la clásica. 

Otra pregunta era ¿cuándo podemos empezar a hablar con propiedad de literatura? Las pinturas rupestres podrían entenderse como textos narrativos, pues el autor de las mismas representa escenas de caza o bien para relatar cómo se había desarrollado esa cacería, o bien para rogar a la divinidad pertinente  que le diera suerte en las futuras salidas. Pero es verdad que estas pinturas en sí mismas no son literatura, entre otras cosas porque no emplean como código el lenguaje. Sin embargo, el relato de hechos reales o deseados que el jefe de la tribu pudiera ir dictando al artesano pintor sí podría considerarse más cercano a la literatura, pero... no lo conservamos. Habrá que esperar hasta las primeras manifestaciones de escritura: en Mesopotamia, en torno al 3000 aC, con la escritura cuneiforme, al parecer inventada por los sumerios y cuya técnica será utilizada por la lengua acadia y las que de ella derivan (asirio y babilónico), pero también por otras lenguas como el egipcio, el hitita, el persa, etc.

Pero el problema del comienzo de la literatura no lo resolvemos simplemente estableciendo la fecha del comienzo de la escritura, ya que se pueden escribir muchas cosas y no todas son literatura. Gran parte de los primeros textos conservados son oraciones, himnos o códigos jurídicos, como es el caso del Código de Hammurabi, el más antiguo conservado y en el que aparecen las leyes que el dios Sol dictó a Hammurabi, rey de Babilonia (curiosamente, algo parecido le sucede a Moisés en la Biblia con los Diez Mandamientos. ¿Acaso será todo lo mismo? Ya veremos). Estos textos no son verdaderamente literarios, ya que les falta, entre otras cosas, la intencionalidad artística

El que es considerado el primer texto literario es el Poema de Gilgamesh, escrito alrededor del año 2000 a.C. en caracteres cuneiformes y del que se conservan 12 tablillas de arcilla. Aunque es una obra muy incompleta y que conservamos en muy variadas versiones, en ella podemos encontrar ya algunos temas que serán recurrentes en la historia de la literatura, como es la búsqueda de la inmortalidad, el sentido de la vida, el dolor humano, el viaje aventurero e incluso la referencia a un diluvio que inunda la tierra (otra vez, qué curioso, vuelve a aparecer en la literatura mesopotámica un episodio que también encontraremos en la Biblia. ¿Por qué será?) . Se trata de un texto que, aunque tiene mucho de leyenda y de mitología, por supuesto, podemos ya considerar plenamente literario. 

En definitiva, podemos decir que entre el 3000 y el 2000 a. C. se inicia la literatura tal y como la entendemos hoy en día. A partir de esa fecha irán apareciendo obras literarias en Mesopotamia, Egipto, Asia Menor, India, Palestina, China, etc.

Y es desde ese momento desde el que empezaremos nuestro recorrido por la literatura universal. A partir de aquí iremos estableciendo los distintos períodos literarios, y de cada uno de ellos seleccionaremos ciertos problemas, motivos, temas, estilos, autores u obras para intentar componer una panorámica muy general del hecho literario

2. GRANDES TENDENCIAS EN LITERATURA


Algunos historiadores de la literatura han querido reducir la evolución histórica de la creación literaria a la dialéctica entre dos tendencias diferentes y enfrentadas. A estas tendencias se les ha dado nombres diferentes, como literatura apolínea frente a literatura dionisíaca, clasicismo frente a trasgresión u originalidad, posturas apocalípticas en oposición a posturas integradas... Como sucede con todos los intentos de reducción, muchas obras, autores y movimientos quedan fuera de ellas, aunque bien es cierto que puede entreverse a lo largo de los siglos unas ciertas semejanzas entre obras de diferentes épocas que podemos intentar sintetizar de la siguiente maner a:

Literaturas míticas: vinculación con la religión, intento de explicar el mundo y el hombre, establecimiento de pautas de comportamiento negativas o positivas. 

Literaturas dionisíacas, transgresoras o apocalípticas: predomina la intuición sobre la norma, predomina la pasión sobre la razón, predomina la transgresión de lo establecido, predomina el vitalismo. -> Literatura medieval, Barroco, Romanticismo.

Literaturas apolíneas, clásicas o integradas: predomina la fidelidad a unas normas, predomina la razón sobre la pasión, predomina la imitación de la naturaleza o de modelos considerados clásicos. -> Literaturas clásicas de Grecia y Roma, Renacimiento, Neoclasicismo, Realismo/Naturalismo.

Pero la realidad es que todo lo que hemos dicho no es del todo verdad, sobre todo si pensamos en la adscripción de ciertos autores y obras a una u otra tendencia: ¿Shakespeare es apolíneo o dionisíaco? El propio Apolo, ¿es apolíneo o dionisíaco?. Si Apolo es apolíneo -¡qué obviedad!-, ¿por qué pierde la cabeza por Dafne y se deja arrastrar por su pasión amorosa?. 

Además este planteamiento no permite situar a muchos autores y obras y no consigue explicar la literatura del siglo XX, en el que, por ejemplo, encontramos lo que puede llamarse un renacimiento de la literatura mítica en Latinoamérica, o la aparición de mitos contemporáneos, en algunos casos procedentes del cine, que llenan las páginas de muchas obras. 

En definitiva, el planteamiento de la historia literaria siguiendo una supuesta ley del péndulo no sirve para explicar la realidad literaria, aunque bien es cierto que puede convertirse en un interesante mecanismo de aproximación a las distintas épocas que siempre debe ser matizado y corregido. 

3. TEMAS RECURRENTES EN LITERATURA

¿Cuáles son los temas de las obras literarias? Si quisiéramos responder esta pregunta tendríamos que hacerlo de una manera muy general y decir que la preocupación por el ser humano y sus problemas es el interés común de todas las obras.

En su Cancionero y romancero de ausencias, Miguel Hernández resumió la esencia de la problemática humana y, por tanto, de la temática literaria en tres grandes áreas de interés: 

Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.

Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.

Con tres heridas yo:
la de la muerte,
la de la vida,
la del amor.


Las tres heridas que siente Miguel Hernández son las que siente el ser humano. A ellas quizás solo faltara añadir la herida provocada por el propio quehacer artístico, la metaliteratura, tema muy característico en el siglo XX, pero no sólo en él. 

En cualquier caso, sería bueno que intentásemos descomponer esos grandes temas en otros algo más concretos 

*El tema épico-caballeresco:

Cuando surgen las sociedades humanas, los estados, surgen también las literaturas nacionales y, con ellas, aparece el tema épico. Las obras épicas y caballerescas relatan las hazañas guerreras de héroes que, en muchas ocasiones, representan lo mejor de la nación (en La Iliada, en la Chanson de Roland, en La Araucana de Ercilla, en el Martín Fierro de José Hernández o en el western estadounidense).

Los protagonistas de la épica suelen representar las mejores virtudes que se quieren para la nación incipiente: aristócratas, inteligentes, fuertes, hábiles, puros, etc.

*El amor:

¿Todos los libros tratan de amor? Pues casi todos –o una buena parte-, bien sea amor filial, fraterno, humano o divino, el erotismo, la filantropía... Hay mil formas de amor, escribió Ovidio en su Ars amandi (El arte de amar).

Si nos centramos en el amor entendido como relación sexual, más o menos explícita, pueden entreverse a lo largo de la historia dos variantes principales: 

a) Un amor idealizado en el que el objetivo de los amantes, aparentemente, no es la relación sexual en sí, sino más bien un contacto espiritual. Se aman las almas, más que los cuerpos. 

b) Un amor marcado más por la pasión, en el que el objetivo manifiesto de los amantes es la relación sexual. 

*La moral:

La discusión sobre lo que está bien y lo que está mal en cada situación acompaña al hombre desde siempre, desde el Código de Hammurabi a La peste de Albert Camus, ya sea intentando dar o fijar respuestas concretas a problemas concretos, ya sea reflexionando sobre los propios conceptos de bondad y maldad. 

*La religión y la muerte:

Gilgamesh buscó la inmortalidad; Ulises navegó hasta el Hades por indicación de Circe; Dante circuló por Cielo, Purgatorio e Infierno; Manrique se consoló de la muerte de su padre al convencerse de que había ganado la vida de la fama y la eterna; Perceval busca el Grial para que el rey Arturo pueda vencer a la muerte; Fausto y Dorian Gray pactan la eterna juventud; Heidegger afirma que nacemos para morir; Unamuno entiende, al igual que Calderón, que la vida es poco más que un sueño... 

En definitiva, el tiempo, la muerte y la religión, como intento de justificarla o evitarla, están presentes en todos los períodos de la historia de la literatura porque es otra de las preocupaciones constantes del ser humano. 

Y el tiempo pasa y a todos nos espera la Muerte en Ispahán 


*La sociedad:

El hombre vive en sociedad, y de las relaciones que establece con ella beben gran parte de obras a lo largo de la historia. En principio podemos partir de dos perspectivas contrapuestas; por un lado la que defiende la maldad del ser humano (Homo homini lupus est) y, frente a ella, el planteamiento de Rousseau, defensor de la bondad natural de los seres humanos. 

Aparte de lo anterior, los autores literarios se han empeñado en retratar sociedades. Estas sociedades y las peculiaridades que las caracterizan en muchos casos son reales y nos son propuestas como modelos positivos (la Unión Soviética del realismo socialista, por ejemplo) o negativos (como la España que aparece en el Quijote o la Inglaterra de Dickens). Pero a veces, la literatura nos ofrece sociedades imaginarias sobre las que se proyectan determinados problemas concretos (así lo encontramos, por ejemplo, en la literatura de ciencia ficción) o bien proyectos de sociedades ideales (utopías). 

*La literatura:

La creación literaria es otro tema recurrente en literatura que podemos rastrear a lo largo de la historia. Los escritores han sentido la necesidad de definir lo que ellos entienden por literatura o por algún aspecto vinculado a ella. Los poetas de clerecía definieron y defendieron su modelo estrófico: 

Mester traigo fermoso, non es de joglaría,
mester es sin pecado, ca es de clerezía,
fablar curso rimado, por la quaderna vía,
a silabas contadas, ca es grant maestría.

En el Barroco, Lope de Vega nos demuestra lo fácil que componer un soneto: 

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto,
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto,
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo y aun sospecho
que voy los trece versos acabando:
contad si son catorce y está hecho.

Fernando Pessoa nos dice que la literatura es mentira: 

O poeta é um fingidor.
Finge tão completamente
que chega a fingir que é dor
a dor que deveras sente.

Borges escribe un relato en el que su protagonista, Pierre Menard, quiere escribir el Quijote, pero sin copiar el de Cervantes, quiere escribir otro Quijote que sea igual y diferente, quiere sentir lo que sintió, vivir lo que vivió Cervantes para poder componer su obra.

4. LOS TÓPICOS 

¡AHORA OS TOCA TRABAJAR UN POQUITO!


1º) Buscáis tópico en el diccionario: http://dle.rae.es/?id=a2Y9ZVb. Nos interesa la sexta acepción. Leedla.

2º) Leemos todos los tópicos de la siguiente lista:
http://www.materialesdelengua.org/LITERATURA/TEORIA_LITERARIA/TOPICOS/topicos.htm

Procurad entenderlos bien, algunos ya los conoceréis...

3º) -Elegís un tópico,
    -seleccionáis algún texto representativo (me podéis preguntar dudas),
    -elegís una imagen que lo ilustre
    -y confeccionáis un cartel para clase.

¡ÁNIMO!

viernes, 25 de agosto de 2017

LITERATURA ESPAÑOLA: CASAS DE ESCRITORES

"Pabellón de horticultura", de Childe Hassam
¿Conocíais la ACAMFE? Es la Asociación de Casas-Museo y Fundaciones de Escritores. En su página podéis acceder a la información sobre algunas de las casas de escritores más famosos de nuestras literaturas. ¿Os animáis a averiguar quién vivía en cada una de ellas? A lo mejor pasáis por allí y ¿quién sabe?

http://www.museosdeescritores.com

Y en el siguiente artículo de El Cultural hay muchas "habitaciones propias"...

http://www.elcultural.com/noticias/letras/Una-habitacion-propia/11006